El Bandoneón Mayor

 

Aníbal 'Pichuco' Troilo

Un legendario bandoneonista y director de orquesta argentino, conocido por su virtuosismo y sus innovadoras contribuciones al tango.

La Fundación TITAF, inaugurada en Argentina en 2024, aborda como su primer proyecto "Troilo en TK".

¿Por qué este proyecto en particular?

El valor artístico de estas grabaciones es indiscutible; sin duda, es el período más creativo de Troilo en cuanto a su rica producción musical.
Lamentablemente, los medios publicados en su momento, como discos de pasta y vinilos, no pueden igualar esta calidad.

Con toda nuestra experiencia acumulada con TangoTunes en los últimos 10 años, haremos todo lo posible para hacer que esta música resuene con la mejor calidad de sonido posible.

Las grabaciones con Victor a finales de los años 40

A finales de la década de 1940, Aníbal Troilo estaba en la cima de su carrera musical. Durante este período, grabó numerosas piezas con el sello Victor antes de cambiar a TK. Estas grabaciones se destacaron por su excelencia técnica y profundidad artística. Troilo, también conocido como "Pichuco," trabajó estrechamente con músicos y cantantes prominentes como Francisco Fiorentino, cuya muerte en 1955 lo afectó profundamente. Las grabaciones con Victor se caracterizan por un rico sonido orquestal y arreglos innovadores que enriquecieron el tango tradicional con nuevos elementos. Obras como "Sur" y "Quejas de bandoneón" (aunque grabadas en 1944) se encuentran entre las más importantes de esta era y demuestran la capacidad de Troilo para combinar profundidad emocional y brillantez técnica. Estas grabaciones sentaron las bases para sus éxitos posteriores y allanaron el camino para su tiempo con TK, donde continuó refinando su estilo y explorando nuevas vías creativas.

Pasaporte de Aníbal Troilo

Aníbal Troilo, La trampera, tk, 1951

Aníbal Troilo, Discepolín, canta Raúl Berón, tk, 1951

otra curva de ecualización

Aníbal Troilo, Discepolín, canta Raúl Berón, tk, 1951

Aníbal Troilo, Prepárense, tk, 1951

Aníbal Troilo, Responso, tk, 1951

La época con TK


La década de 1950 fue un período decisivo en la carrera de Aníbal Troilo, marcado por su cambio al sello discográfico TK. Esta etapa estuvo llena de desafíos y cambios, tanto personales como profesionales, que influirían profundamente en su música y en el tango en general.

A principios de los años 50, Troilo comenzó a trabajar estrechamente con Astor Piazzolla, quien actuó como arreglador y compositor. Esta colaboración tuvo un impacto significativo en su música. Piazzolla, conocido por su enfoque innovador y su habilidad para integrar estructuras musicales complejas, aportó un nuevo nivel de sofisticación al repertorio de Troilo. Obras como "Para lucirse", "Triunfal" y "Lo que vendrá" son ejemplos claros de esta fructífera asociación. Estas composiciones no solo modernizaron el tango, sino que también lo enriquecieron con nuevos conceptos armónicos y rítmicos.

Sin embargo, las grabaciones con TK no estuvieron exentas de problemas. Las malas condiciones de grabación y los problemas técnicos afectaron la calidad de los discos producidos. A pesar de estas dificultades, Troilo logró crear una serie de obras maestras que han perdurado en el tiempo y siguen siendo consideradas clásicos del tango. La colaboración con el poeta Cátulo Castillo durante este período fue particularmente significativa. Juntos, produjeron algunas de las piezas más emotivas y profundas del repertorio de Troilo. "La última curda", por ejemplo, es una obra que destaca tanto por su complejidad musical como por la intensidad de su letra, reflejando un profundo sentido de melancolía y desesperanza.

En cuanto a las formaciones e instrumentaciones, Troilo experimentó con diferentes configuraciones. La inclusión de Roberto Grela en la guitarra fue un cambio notable que aportó una nueva dimensión sonora a su música. Las grabaciones del cuarteto Troilo-Grela mostraron un lado más íntimo y camerístico del tango, subrayando la versatilidad de Troilo como músico. Estas sesiones destacaron por su capacidad para combinar la sofisticación técnica con una profunda expresividad emocional.

Los contratiempos personales y profesionales también marcaron esta época. Troilo mantuvo su energía creativa. Su capacidad para evolucionar constantemente y explorar nuevos horizontes musicales lo mantuvo en el centro del mundo del tango durante toda la década. A pesar de los desafíos, Troilo continuó componiendo y grabando, demostrando una notable resiliencia y una pasión inquebrantable por su arte.

El impacto de la colaboración con Piazzolla fue evidente en piezas como "Para lucirse". Esta obra, aunque titulada de manera que podría sugerir fuegos artificiales musicales, es en realidad una pieza de gran profundidad. La interpretación de Troilo lleva la obra a cumbres expresivas que anticipan las características musicales que marcarían los años venideros. Piazzolla, a través de Troilo, logró que sus ideas experimentales y vanguardistas llegaran al gran público, cambiando para siempre la percepción del tango.

Otra colaboración destacada fue con Cátulo Castillo. Obras como "Che, bandoneón", "La última curda" y "Patio mío" son testimonios de una conexión artística profunda. "Che, bandoneón" es una obra íntima que pinta un paisaje otoñal con una melodía bellísima. La letra de Castillo y la música de Troilo crean una atmósfera de nostalgia y tristeza que es casi palpable.

La obra "La última curda" es quizás una de las más icónicas de esta colaboración. La letra, que refleja un profundo sentimiento de desesperanza, y la música, con su intensidad emocional, crean una pieza que es a la vez desgarradora y hermosa. La interpretación de Troilo de esta obra ha sido elogiada por su profundidad y sensibilidad, y se ha convertido en un clásico del tango.

Durante su tiempo con TK, Troilo también se adentró en nuevos territorios musicales. La introducción de Roberto Grela en la guitarra aportó una nueva dimensión a su música. Las sesiones de grabación del cuarteto Troilo-Grela mostraron un lado más íntimo del tango, con una interacción más cercana y personal entre los músicos. Estas grabaciones destacaron por su capacidad para combinar la técnica con la emoción, creando una experiencia musical rica y profunda.

A pesar de los problemas técnicos y las malas condiciones de grabación, Troilo logró producir una serie de grabaciones excepcionales durante su tiempo con TK. Estas obras no solo destacan por su calidad musical, sino también por la profundidad emocional y la innovación que representan. Troilo fue capaz de superar las limitaciones técnicas para crear música que sigue siendo relevante y apreciada hasta el día de hoy.

El final de su tiempo con TK fue marcado por su cambio a Odeón, un sello que ofrecía mejores condiciones de grabación. Este cambio permitió a Troilo continuar desarrollándose como músico y seguir explorando nuevos horizontes musicales. Su regreso a Odeón marcó el comienzo de una nueva etapa en su carrera, en la que pudo aprovechar las mejores condiciones de grabación para continuar creando música de alta calidad.

Diso de pasta, 1955

Troilo y Grela

Esta resumen se basa en un artículo de Diego Fischmann - eldiarioar.com - del 4 de mayo de 2024. Diego Fischerman es autor del blog "El sonido de los sueños".

La época en el sello TK fue fundamental para Aníbal Troilo, marcada por la formación de pequeños grupos innovadores y colaboraciones significativas. Durante este período, Troilo formó un cuarteto con Roberto Grela en la guitarra, Edmundo Zaldívar (hijo) en el guitarrón y Kicho Díaz en el contrabajo. Este cuarteto debutó en las primeras grabaciones en 1953 con los temas "La Cachila" y "Palomita blanca". En el mismo año grabaron "A Pedro Maffia" y "Sobre el pucho", aunque este último tema aparece cortado en muchas ediciones.

En 1954, Troilo y Grela grabaron "Diablito" y "Un placer" en formato de trío con Kicho Díaz. En 1955, nuevamente como cuarteto, grabaron "La Cumparsita", "Nunca tuvo novio", "Mi refugio", "A la guardia nueva", "El abrojito" y "Guardia nueva". En estas grabaciones, la interrelación y el juego de preguntas y respuestas entre Troilo y Grela fueron destacados, mostrando una gran naturalidad y virtuosismo en sus interpretaciones.

En 1962, el cuarteto volvió a juntarse con nuevos integrantes: Ernesto Báez en el guitarrón y Eugenio Pro en el contrabajo, y grabaron un LP para el sello RCA Victor titulado "Troilo-Grela". Este disco es un testimonio del legado de Troilo y su capacidad para reinventarse y explorar nuevos horizontes musicales.

Un momento significativo fue la grabación de "Nocturno a mi barrio" en 1968, con una versión renovada del cuarteto que incluía una guitarra eléctrica, un piano y un contrabajo. Esta pieza refleja la profunda conexión de Troilo con su barrio y su infancia.

Leopoldo Federico también formó un cuarteto con Grela y grabó varios álbumes que reflejan la misma maestría y sensibilidad musical que caracterizó a Troilo y su cuarteto.

Las grabaciones del cuarteto muestran la capacidad de Troilo y Grela para crear una atmósfera íntima y colaborativa, destacando su virtuosismo natural. A pesar de las dificultades técnicas de las grabaciones en TK, la calidad musical de estas sesiones sigue siendo evidente y representa una de las épocas más creativas e innovadoras de Troilo.

En resumen, la época de Troilo en TK es recordada por sus formaciones atípicas, la colaboración con Roberto Grela y la exploración de nuevos horizontes musicales que enriquecieron y modernizaron el tango.

Cuarteto Troilo-Grelo, Palomita blanca, tk, 1953

Cuarteto Troilo-Grelo, La cumparsita, tk, 1955

Lucasernestopaez - Trabajo propio, CC BY-SA 4.0, Enlace
Roberto Grela
Roberto Grela

En TangoTunes están disponibles las siguientes compilaciones de Aníbal Troilo.